Cada módulo es un recorrido por 4 o 5 canciones. En cada una escuchas primero, sin explicación previa, y después respondes a lo que sentiste, lees el contexto de la canción y su conexión con los derechos humanos, y participas en una actividad de reflexión.
No se evalúa la posición que adoptes, sino tu capacidad de argumentar, contextualizar y escuchar otras posiciones. Dirigida a jóvenes y adultos que quieran acercarse a los derechos humanos desde algo que ya aman: la música.